En Madrid coincidimos. Allí nos localizaron y fue una de esas noches convertidas en tatuajes. Nos sentimos agradecidos, la capital acogió con cariño. Segundos en slow motion. Gracias. Lo que ocurre en el escenario acaba siendo muy especial. Todo lo demás... me he dado cuenta de que todo lo demás produce resaca.

Todo pasa tan rápido. Las semanas. Las agendas paralelas tienen calendarios especializados en complicarse el uno al otro. Una sensación extraña en el cuerpo. Supongo que algo parecido a los segundos en el pecho de un trapecista haciendo un mortal de un trapecio al otro. Pero el circo acabará algún día. Para cuando eso pase, nosotros ya estaremos construyendo autopistas y estaciones de servicio en otro lugar. Allí venderemos nuestras maquetas y seremos serios. Por ahora demasiados frentes y pocos efectivos. Las comunicaciones con el exterior se complican. Lo que me oigo decir a veces no concuerda con lo que pienso.

Un poco de orden no vendría mal.
Empezaré doblando calcetines.

El jueves volvemos a Madrid. Esta vez será un desayuno con entrevista individualizada a las 8.45h en la embajada de E.E.U.U.
... necesaria para viajar al SXSW.

... inoportuna como pocas.